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El alien biónico.

-Mi señor,Morbius ha escapado-la voz del teniente Fisher le heló la sangre.El viejo general se sentó en su caro sillón de cuero negro sintiendo que le faltaba el aliento.Al fin había ocurrido,lo que tanto tiempo llevaban temiendo finalmente se había hecho realidad.Desde el primer momento en el que se destinó al ser encontrado en el desierto de Arizona a el area 51 el general supo que el gobierno acaba de condenarlos a ser los guardianes de un secreto grande,quizás demasiado para que la humanidad pudiera asimilarlo.Fue horrible el barrido que hizo la CIA despues del hallazgo,silenciando a todo aquel que supiera algo.Nisiquiera al general Phoenix se le permitió ver el cuerpo del ser que habian traido los soldados.El alien fue llevado directamente a la sección S-4,el area de mayor seguridad de la base donde los científicos paramilitares tomaron el control absoluto,contruyendose un pequeño reino impenetrable en las entrañas de la base.El general controló durante cinco años que todo siguiera según los planes del gobierno,el alien estaba bajo control y no se había filtrado información.De todas formas el ya tenía bastante trabajo con otras operaciones para ocuparse del bichejo espacial que había tenido la mala suerte de caer en la Tierra,hasta que el gobierno decidió ir más alla.De pronto el general vió como intruducían a humanos en los laboratorios secretos y ya no se les volvía a ver el pelo.Empezaron a correr rumores entre las tropas y el general exigió una esplicación,a lo que la CIA añadió-Se están llevando a cabo experimentos para intentar hallar la cura a enfermedades humanas-nisiquiera el hombre que se lo dijo con gesto arrogante se creyó una sola palabra.El general se preocupó seriamente,estaba perdiendo el control de su base,dejando que esos chalados la usaran para dios sabe que proyectos.No podía bajar a los laboratorios subterraneos,pero seguía mandando en la superficie,por lo que un día se hartó y mandó secuestrar a uno de los científicos al que interrogó usando todos los metodos a su alcance y despues soltó no sin antes amenazarlo de muerte si decía una palabra.De los tres hombres que escucharon lo que se dijo en la sala de interrogatorios,uno,John Perry,no pudo mantener la boca cerrada y propagó un rumor de forma anonima haciendo saltar la base a la fama.


John Perry fue condenado a muerte solo tres dias depues de irse de la lengua.El general averiguó cosas muy interesantes,la primera era que el alien estaba embarazado y era hermafrodita,tambien supo que era un ser autotrofo totalmente inofensivo que apenas podía moverse.Pero lo que más le asombró fue lo que estaban haciendo con los humanos,a los cuales sometian a terribles experiementos usando ADN mutado del alien en busca de una nueva generación de hombres con un sistema inmunológico casi invencible.Durante los siguientes veinte años la rutina siguió igual,entraban sujetos nuevos,desaparecian los viejos.El general no comprendía como los nuevos gobiernos seguian apoyando en secreto la investigación,seguramente los científicos no paraban de prometer avances incalculables para la medicina cegando los ojos de los políticos,demasiado ocupados de mantener su culo pegado al cargo como para preocuparse de las posibles consecuencias de la “investigación”.Cuando el general pensaba que nunca conseguirían ningún resultado le comunicaron personalmente que uno de los sujetos,el 435 ,había logrado sobrevivir a la prueva convirtiendose en el primer ejemplar de la nueva raza de superhombres.Pero no se lo comunicaron por gusto,sino para avisarle.-No sabemos como puede reaccionar,por lo que debemos reforzar la seguridad-ese hombre debía estar loco,¿reforzar la seguridad?¡pero si solo les faltaba meter a la marina dentro del laboratorio por dios¡¿que clase de criatura podía hacer que se atrevieran tan solo a pedirle que “reforzara la seguridad”?.El general empezó a recibir por la seguridad de la base cada cierto tiempo los informes de los laboratorios que trataban sobre los avances de un ser bautizado como Morbius,que mostraban unos resultados sobrecogedores en todas la pruevas a los que lo habian sometido.De hecho era “demasiado” poderoso,tanto que los mismos cientificos tuvieron autentico miedo de su criatura y lo encerraron en una capsula de aislamiento confiando en que Morbius no escapara.Era el ultimo día antes de jubilarse,otro día más y algún joven militar ocuparía su cargo.Pero el destino le tenía deparada una ultima sorpresa al general Phoenix,presentandose descompuesto el teniente Fisher en su despacho a primera hora de la mañana.Antes de que se dieran cuenta toda la base estaba en alerta máxima,los soldados corrian de un lado para otro como locos mientras los equipos de contención abanzaban equipados con trajes aislantes hacia los laboratorios.
-¿Como ha ocurrido?-preguntó el general mientras la sirena de alerta sonaba a todo volumen.
-Al parecer Morbius posee poderes metales muy superiores a lo que se pensaba.Aun no sabemos como logró escapar de su celda-
-¿Y los científicos?,ellos deberian saber como combatirlo-
-No han quedado supervivientes en el sector S-4,señor-dijo el teniente con voz entrecortada-por las grabaciones hemos visto como los hacía estallar a todos sin excepción-entonces sonó el telefono,apresurandose el general a cogerlo.Reconoció la desagradable voz de su superior al instante.
-¿Ordenes señor?-
-Lo quiero vivo Phoenix,que nadie le toque un pelo a ese tipo-
-Pero señor,si no lo detenemos nosotros escapará-
-Maldita sea Phoenix,quiero que lo capture,¿queda claro?
-Entendido señor-el general colgó el telefono con goterones de sudor recorriendole la frente.
-Prepara a los equipos de contención,nada de fuego letal si no lo ordeno-
-Si señor-el teniente se retiró y el general echó un vistazo por la ventana.A la mierda la jubilación,si ese bicho escapaba quizás no hubiera futuro para nadie.El primer equipo de marines armados hasta los dientes bajó en el ascensor hasta la gran puerta acorazada que separa los laboratorios del resto,tardaron escasos segundos en abrirla irrumpiendo como un torrente en las destrozadas instalaciones,con el corazón en un puño.Ante ellos se desplegaba un sagriento caos,cadaveres mutilados por todas partes,cuerpos con batas blancas teñidas de rojo que se amontonaban por las esquinas,material de investigación destrozado y una luz que iba y venía a voluntad de Morbius.El jefe del escuadrón de marines,Jason Finigan,abanzaba cauteloso contemplando asqueado la macabra escena.Sus hombres iban todos muy pegados,cubriendose las espaldas unos a otros y dispuestos a disparar a todo lo que se moviera.Llegaron a una gran sala de laboratorios donde habían tirados tres cadaveres de cientificos sin cabeza y miles de cristales rotos en el suelo,como si una sacudida los hubiera hecho estallar.Jason los detuvo con un gesto,presentía que algo mereodeaba entre las mesas de los cientificos.
-Jason ten cuidado,Morbius se dirige hacia tu posición-escuchó el jefe a traves del auricular en su oido.
-Entendido,formación defensiva-ordenó sus hombres,que hicieron un pequeño circulo alrededor de el.Empuñaban las armas tensos,mirando constantemente hacia las puertas,esperando que Morbius apareciera de un momento a otro.Los nervios fueron en aumento cuando varios objetos empezaron vibrar,contactando Jason con el cuartel.
-Aquí Jason,no tenemos contacto visual con el objetivo-
-Imposible-respondieron desde el cuartel alarmados-los sensores indican que se encuentra en esa sala,…..¿pero que?……Argggg-Jason sacudió el auricular asustado cuando la comunicación se cortó con un grito de horror tras lo cual solo se escuchaba un sordo zumbido.Jason se fijó muy atentamente en su alrededor,no había nada pero…entonces le pareció advertir un pequeño reflejo proveniente de una esquina y abrió fuego sin pensar,haciendo que sus hombres escupieran un mar de balas contra todo,siguiendo el espectral rastro del escurridizo ser,que se movía trasparente como el aire a velocidad sobrehumana.Al impactar las balas sobre las mesas de investigación las provetas saltaron por los aires junto a todo el papeleo con el sonido de decenas de armas al unisonos en desbocadas rafagas de disparos,que dejaban un reguero de abujeros en la lisa pared.Cuando las armas callaron los soldados miraron angustiados en todas direcciones esperando ver el cadaver abujeredo de Morbius,mas no encotraron nada en esa habitación.Una voz entró en la mente de Jason,sonando con fuerza en su interior.-¡¡Me duele,me duele¡¡-gritaba la voz haciendo retumbar su cabeza con ecos sobrenaturales.El capitan calló arrodillandose en el suelo mientras intentaba deseperadamente expulsar la voz de su cabeza apretandose la frente con las manos.El terror se apoderó de los soldados cuando vieron como los puntiagudos cristales rotos del suelo se elevaban movidos por energía invisible y eran arrojados a sus cuerpos clavandoseles sin piedad.Los heridos soldados gritaban con todas su fuerzas,viendo aterrados como los afilados trozos se iban adentrando cada vez más en sus blandos cuerpos hasta matarlos por desangramiento.Cuando la voz desapareció y Jason levantó la cabeza se encontró frente a frente con su nemesis.Morbius le miraba fijamente,enfundado en el traje de cuero negro con el que le habían metido en su celda,rodeado de un misterioso aura azul,de gran estatura y fisico vigoroso.Jason hizo una mueca de horror al ver su rostro carbonizado,de un negro intenso.Tenía la mitad de la cara quemada,con profundas marcas rojas que le daban aspecto de demonio.Con su cabeza rapada y un ojo bionico de un verde reluciente en el lado bueno de su cara Morbius no parecía humano.Se acercó lentamente hasta Jason,que se puso en pie tembloroso.Temía cabrear a Morbius si levantaba el arma,así que contuvo la respiración mientras el ser lo examinó con su diavolico ojo.La parte quemada de su cara se contrajo en una macabra sonrisa y Morbius dió un fuerte golpe seco en el pecho de Jason,que le hizo quedarse paralizado.El ser continuó su camino mientras Jason notaba como los pulmones se oprimian al máximo y dejaban de funcionar.Luchando por respirar observó como ese hibrido de alien y humano abandonaba los laboratorios sin poder hacer nada.Segundos despues su cuerpo calló sin vida asfixiado al suelo,yaciendo junto al resto de su escuadrón.Nada pudo detener el ascenso imparable de la criatura hasta la superficie,donde lo esperaba un despliegue militar a su altura,incluyendo tanques y helicopteros apaches que sobrevolaban la zona esperando el momento para descargar sus misiles contra el monstruo.Morbius recorrió decenas de pasillos vacios,los equipos de contención habian retrocedidos hasta el esterior pensando que así podrian vencerle.El general estaba en la puerta de la base,sobre un gran jeep armado con una torreta automatica,esperando a que Morbius pusiera un solo pie en su terreno para abatirlo a base de tranquilizantes.Cuando la oscura criatura asomó temible al exterior de la base una lluvía de dardos calló sobre el,no llegando ninguno a tocarle.Como si usara un escudo mental para desviar los proyectiles todos los dardos se torcian antes de provar su piel.Abanzando sin miedo entre las rafagas envenenadas alzó la criatura los brazos al cielo,viendo atonitos los soldados como sus helicopteros apaches batian las aspas fuera de control antes de caer incendiados sobre la marea humana que le intentaba dar caza.Decenas de soldados murieron calcinados en las explosiones,aprovechando Morbius la oportunidad para desarmar de un tiron psiquico a los que tenía más cerca,rompiendo las armas con el poder de su mente.
-¡Abatidlo¡-gritaba furioso el viejo general haciendo que los tanques descargaran sus cañonazos sobre Morbius,que frenó los proyectiles en el aire y les hizo volver de vuelta al tanque provocando violentas explosiones al estallar los vehiculos blindados.El general gritaba y gritaba impotente,pues nadie le escuchaba ya.Vió con sus propios ojos como los cuerpos de sus soldados eran elevados en el aire como si se trataran de simples marionetas y retorcidos hasta la muerte por la perversa mente de Morbius.Entre las llamas surgieron cientos de soldados dispuestos a plantarle cara al monstruo,rodeandolo por todos los flancos.Morbius se quedó muy quieto,despues se llevó una de sus huesudas manos al cara arañandosela profundamente mientras profería alaridos de dolor.Los soldados se detuvieron,notando como algo rompía las deviles barreras psiquicas de sus mentes y se introducía en sus cuerpos mostrandoles el autentico dolor,uno que desgarraba el alma hasta lo más profundo de su ser.Morbius levantó su otra mano temblorosa,apretando su puño como si quisiera aplastar un corazón imaginario.Entonces las cabezas de todos los soldados allí reunidos explotaron incapaces de soportar la presión psiquica que Morbius ejercía sobre ellas.El general levantó su fiel revolver de seis tiros dirigiendolo hacia la bestia que a paso lento abanzaba entre las llamas en busca de las puertas de la base.Cuando tuvo a Morbius a un metro notó su fría mirada y su corazón se detuvo,bloqueado por el misterioso ser ante el se alzaba.Con violentas sacudidas intentó pulsar el gatillo pero las fuerzas le fallaron y calló al suelo,llevandose la mano al pecho.Las llamas se reflejaron en ojo bionico de Morbius y el corazón del viejo general Phoenix reventó haciendole saltar la caja toracica.Morbius pasó impasible ante el cadaver del general y arrancó las puertas de la base de cuajo,dirigiendose hacia el exterior,hacia su libertad.

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